El receptor espera un mensaje articulado y sin embargo recibe un edificio envuelto en bruma delimitado por lejanos relámpagos. El lector arquea las cejas ante lo inesperado de las páginas desorganizadas que emiten en televisión en horario de mañana para desempleados nostálgicos que solo saben ver lo que vieron. Es inútil que el receptor intente sonsacar la información esperada a un texto redactado con los ojos rodando por las nubes, sin ni siquiera la certeza de que se están cometiendo faltas por las gaviotas que lo cruzan.
No hay mensaje aquí. No hay aprovechamiento, ni utilitarismo, ni enseñanza ni manera de conseguir dinero, fama, fortuna, reconocimiento, amor, templanza, bienes fungibles ni pagarés para el alma. Son solo dos sinfonías tocadas a cuatro manos sin que los ejecutantes hayan tenido tiempo ni intención de ensayar previamente.
Usted no recibirá beneficio de estas palabras si llega a leerlas. Usted no entenderá nada. Usted ha estado unos segundos, minutos, momentos, latidos, leyendo sin sacar nada en claro.
El receptor espera un mensaje articulado y solo llegan ráfagas morse para ciegos. El lector esperaba lectura y la vida le devuelve un caos letrado y una sensación de leer en sueños.
El mensaje termina aquí. Usted no debe reflexionar sobre este punto.


