Interruptores cerebrales latentes conectan estancias del palacio que interaccionan con un alto grado de aleatoriedad.
Puedes escuchar los crudos crujidos de los generadores eléctricos al mover las habitaciones para crear nuevos espacios con propósitos distintos.
Mi favorito, donde hago vida, es el que enlaza el dormitorio con el despacho. Allí puedo dejar escritas notas sobre los sueños,
Sin embargo, últimamente, son algo vacuos y me pregunto si puedo conectar algún otro interruptor para que toda la realidad no sea más que hormigón onírico.
